¿Cómo insonorizar mi estudio de música en 10 pasos?

Un día al acabar un ensayo con mi banda de música me surgió la siguiente duda respecto a la insonorización de un estudio de grabación.

  • ¿Qué hago para que mi estudio donde toco suene mejor?
  • ¿Cómo puedo fabricarme un estudio de grabación para mi banda?
  • ¿Cómo puedo mejorar la acústica del recinto donde ensayo con mi grupo?

El mundo está lleno de sonidos, pero la mayoría de ellos se hacen tan cotidianos que casi ni los notamos, debido a que nuestro oído se acostumbra a escucharlos normalmente.

No obstante, hay situaciones en las que es inevitable percibir conscientemente esos sonidos ambientales; por ejemplo, cuando escuchamos con detenimiento una grabación de audio que hemos realizado en nuestro estudio de música.

Es en ese momento, cuando notamos una gran cantidad de ruidos que no deberían estar en la grabación.

Entonces, ¿qué debemos hacer?

La respuesta es muy simple, Insonorizar.

Es decir, debemos eliminar o reducir los sonidos ambientales externos que pueden afectar la calidad de las grabaciones musicales que vayamos a realizar.

La correcta insonorización de un espacio físico o una habitación es una tarea bastante compleja que requiere conocimientos especializados y una buena inversión de tiempo y dinero.

Sin embargo, existen formas un poco más fáciles y económicas de mejorar la acústica y reducir los ruidos molestos en nuestros espacios.

Pero para ello necesitamos conocer los principios y conceptos básicos del sonido y la insonorización.

¿Qué es el sonido?

Es la propagación de ondas sonoras producido por la vibración de un cuerpo.

Un ejemplo muy claro de ellos es el sonido que se produce al pulsar las cuerdas de una guitarra.

La naturaleza está llena de sonidos, unos más graves, otros más agudos, unos tan fuertes que alteran nuestras emociones, y otros tan suaves que nos ayudan a dormir, o simplemente relajarnos.

Los sonidos podemos clasificar en sonidos audibles o perceptibles por el oído humano, y sonidos inaudibles o imperceptibles por el oído humano.

Dentro de los sonidos audibles, encontramos los sonidos agradables como las notas musicales, y los sonidos no deseados o desagradables, a los que se conoce como ruido.

¿Cómo podemos controlar los tipos de ruidos que existen?

Como ya sabemos, los sonidos son producidos por la vibración de los cuerpos, y se transmiten a través del aire o los materiales estructurales con los cuales está construido un determinado espacio físico, por ejemplo, pisos, paredes techos, ventanas, puertas etc.

Es prácticamente imposible controlar todos los ruidos ambientales que percibimos en la naturaleza; pero existen varias técnicas que nos permiten controlar la intensidad de los ruidos o sonidos dentro de una habitación diseñada para funcionar como estudio de grabación o sala de descanso.

Algunas de estas técnicas efectivas son:

  • Aislamiento acústico de las paredes por medio de la colocación de paneles de espuma de relleno.
  • Aislamiento acústico de las puertas y ventanas.
  • Eliminación de aparatos eléctricos o maquinarias que produzcan ruidos o sonidos indeseados.
  • Eliminación de los espacios por donde puedan entrar o salir los sonidos. Por ejemplo: ventanillas de ventilación y espacios debajo o encima de las puertas.
  • Reducción de ruidos colocando alfombras en los pisos.
  • Reducción de los ruidos colocando cielos rasos en los techos.
  • Reducción de los ruidos por medio de la colocación de materiales absorbentes de sonidos debajo de maquinarias y equipos que generan ruidos molestos y vibraciones.

¿Qué es la reverberación?

La reverberación es el fenómeno que ocurre cuando el sonido producido por la vibración de un cuerpo, presenta una permanencia temporal después de que la fuente emisora ha dejado de producirlo, gracias a la reflexión de dicho sonido sobre algún otro cuerpo o superficie.

Se diferencia del eco porque la reverberación se percibe como una prolongación del mismo sonido, en cambio el eco se percibe como una repetición de sonido original.

¿Cómo se mide la intensidad o potencia de los sonidos?

La unidad de medición de sonido se conoce como Belio, y recibe su nombre en honor a Alexander Graham Bell.

La sensación de fuerza, intensidad, o potencia con la que percibimos un sonido se mide en decibeles (dB) que representan la décima parte de un Belio.

Es muy importante controlar la intensidad de los sonidos que percibimos en nuestra vida diaria, ya que éstos afectan en gran manera nuestra salud.

Muchos estudios realizados, han determinado que los sonidos mayores a 70 dB pueden producir efectos psicológicos perjudiciales, ya que afectan nuestra capacidad de concentración, y pueden causar estrés e influir negativamente en nuestro estado emocional.

Los sonidos superiores a 80 dB producen alteraciones emocionales de mayor gravedad, como estrés crónico, dolores de cabeza, y alteraciones del pulso y la presión arterial.

Los sonidos mayores a 90 dB ocasionan daños a nuestro sistema auditivo y los mayores a 100 dB son altamente dañinos, y si son superiores a 120 dB producen dolor inmediato.

Qué es un estudio musical y cuáles son los tipos de estudios musicales que existen

Un Estudio Musical o estudio de grabación, es un espacio físico acondicionado especialmente para grabar temas musicales y producir otros archivos de audio tales cómo demos, micros, promos, jingles, voces en off, doblajes etc.

Para que un estudio musical cumpla con las condiciones óptimas para producir grabaciones de audio de alta calidad, no es necesario que cuente con infraestructuras o equipos o demasiado costosos, pero si es importante que tenga por lo menos:

  • Insonorización y un buen tratamiento acústico.
  • Equipo de computación adecuado.
  • Micrófonos.
  • Un espacio agradable, cómodo y ordenado, donde se pueda grabar sin distracciones.
  • Instrumentos musicales.
  • Audífonos.
  • Monitores y equipos de sonido.

Existen diferentes tipos de estudios de grabación, entre los cuales podemos encontrar:

Estudio casero o Home Studio

Son habitaciones o espacios acondicionados dentro de una vivienda para poder realizar grabaciones de audio de alta calidad.

Muchas veces no cuentan con la gran cantidad de equipos o comodidades que se encuentran en los estudios de grabación profesionales, pero a pesar de eso, los resultados son muy buenos.

Cada día crece el número de Home Studios que ofrecen sus servicios de producciones musicales, ya que los avances tecnológicos en materia de sonido, permiten que ahora se puedan realizar grabaciones de audio de gran calidad, con menos equipos.

Project Studio

Son estudios de grabación de tamaño mediano, que comenzaron como Home Studios y poco a poco fueron creciendo, hasta el punto que tuvieron que independizarse de la casa.

Cuentan con equipos más avanzados e infraestructura un poco más cómoda, lo cual les permite ofrecer a sus clientes un mejor servicio.

En la actualidad, muchos de los temas musicales de grandes artistas que han alcanzado la fama se hacen en este tipo de estudios de grabación, gracias al trabajo de calidad y privacidad que éstos ofrecen.

Grandes Estudios Grabación Profesionales

Fueron el tipo de estudio más popular hace algunos años.

Consisten en grandes edificaciones con varios espacios de grabación, donde simultáneamente se producían los temas de varios artistas importantes.

Hoy en día quedan pocos de esos grandes estudios, debido a que la tecnología permite ahora realizar grabaciones profesionales con menos equipos y menos personal; lo cual representa también un menor gasto de dinero.

Insonorización o Aislamiento acústico y Tratamiento acústico

 

Materiales más absorbentes:

Cualquier estudio de grabación, sin importar su tamaño, necesita ser insonorizado y tener un buen tratamiento acústico, para que los sonidos ambientales externos a la sala de grabación no interfieran con el trabajo de producción musical, y las grabaciones de sonido sean de excelente calidad.

A pesar de ser conceptos bastante parecidos y complementarios, el aislamiento y el tratamiento acústico son dos cosas diferentes.

Hablamos de aislamiento acústico, cuando hemos logrado eliminar casi totalmente, en un espacio determinado, los sonidos que se producen afuera de dicho espacio; a la vez que impedimos que los sonidos internos se escuchen en el exterior.

Un buen ejemplo de ello son los establecimientos nocturnos, los restaurantes elegantes y los estudios de grabación.

Por otra parte, el tratamiento acústico consiste en la buena administración de las estructuras y los recursos disponibles dentro de un espacio, con el fin de reducir la reverberación y ofrecer así una acústica adecuada y agradable, que permita escuchar con claridad los sonidos internos.

Un ambiente con un buen tratamiento acústico, permite a las personas conversar con facilidad, sin que la reflexión de los sonidos afecte la manera en que los percibimos, haciendo posible que podamos entender con claridad todo lo que escuchamos.

Un caso muy frecuente de mal tratamiento acústico, son las grandes catedrales, en donde la reflexión de los sonidos en las grandes cúpulas crea un efecto de eco y, que dificulta mucho la buena audición.

¿Cuándo podemos decir que nuestro estudio musical suena bien?

Podemos afirmar que nuestro estudio de grabación suena bien cuando cuanta con una buena insonorización y un adecuado tratamiento acústico.

Para ello es importante tomar en cuenta estos factores:

  • Cuando grabamos una pista, no debe escucharse ningún otro sonido en la grabación aparte de los que están planificados.
  • La acústica de la sala debe ser apropiada, permitiendo sonidos limpios y secos, sin eco ni reverberación.
  • No hay que hacer demasiado esfuerzo para hablar, cantar y comunicarse.
  • Al cerrar las puertas de la cabina, no se oye nada de lo que se habla afuera.
  • El resultado final de la grabación es nítido y profesional.

Insonorizando tu estudio musical en 10 partes

1. Detectar y rellenar fugas de sonido:

Debemos vaciar completamente el espacio y detectar los posibles huecos o aberturas en las paredes, puertas, pisos, techos y ventanas, por donde pudiera escaparse el sonido, o por donde pudieran entrar los sonidos exteriores, y posteriormente rellenar esos espacios.

2. Insonorizar las paredes:

Debemos aplicar todos los métodos que nos sean posibles para evitar que se oigan los sonidos del exterior dentro del espacio destinado para grabar.

Existen en el mercado muchos productos que permiten el aislamiento acústico, y aunque en general son un poco costosos, con un poco de ingenio podemos resolver.

Un ejemplo de esto, es la utilización de cartones de huevo para revestir las paredes, ya que por su forma y materiales de fabricación, representan una solución bastante efectiva para aislar los sonidos exteriores.

3. Insonorizar puertas y ventanas:

Otro punto muy importante a tomar en cuenta son las puertas y ventanas, ya que precisamente, es por ahí, por donde se filtran la mayor cantidad de sonidos a la cabina de grabación.

En este sentido, una técnica bastante eficaz, es tapar los espacios vacios que quedan por encima y debajo de las puertas, usando para ello algún material aislante de sonido, como espuma, tela gruesa, o algún otro material sintético que evite que los sonidos entren o salgan.

4. Insonorización de pisos y techos:

Por otra parte, la colocación de cielo raso en los techos y alfombras gruesas en el piso, funcionan muy bien como aislantes del sonido.

5. Planificar la ubicación de los muebles y demás elementos estructurales:

Todos los elementos que se encuentran en un estudio de grabación, influyen en gran manera en la acústica de dicho espacio.

Por lo tanto, una vez insonorizada la sala vacía, debemos planificar muy bien la ubicación del mobiliario para evitar la reverberación.

6. Aumentar la masa y la densidad:

Estos elementos también influyen mucho en la acústica de nuestro espacio.

Por esta razón es muy recomendable el uso de cojines grandes o sillones acolchados, que funcionen como absorbentes acústicos, y reduzcan la reflexión de los sonidos.

7. Reducir los ruidos internos:

Es muy importante hacer una revisión de todos los elementos dentro de nuestro estudio que pudieran ocasionar ruidos indeseados al momento de grabar.

Por este motivo es aconsejable aceitar las bisagras de las puertas y los mecanismos de las sillas, parales de micrófonos, y demás equipos.

8. Reducción de interferencias externas:

Es aconsejable también, colocar avisos y señales afuera de la cabina de grabación, que indiquen a las personas que esperan afuera, el momento en el que se está realizando una grabación, con la finalidad de que colaboren haciendo le mayor silencio posible.

9. Restricción del uso de celulares:

Resulta bastante conveniente establecer normativas de uso del espacio destinado para grabar, que incluyan por ejemplo, la restricción del uso de teléfonos móviles dentro de la cabina, ya que además de interferir con la acústica debido a las ondas electro magnéticas, pueden representar también un elemento distractor.

10. Cuidar el volumen de los instrumentos:

El volumen demasiado elevado de los instrumentos a la hora de grabar, puede interferir con la adecuada acústica, ya que pueden saturar la grabación, obteniendo como resultado un trabajo musical de baja calidad.

Estos 10 consejos te ayudarán a acondicionar tu estudio casero, para que puedas realizar grabaciones como todo un profesional, ¡Ahora solo queda poner manos a la obra!