La contaminación acústica y su salud

Una fuente de contaminación ambiental que a menudo se olvida o se pasa por alto es la contaminación acústica. Los efectos del ruido excesivo en la salud personal pueden no ser algo que usted piense en ello, pero incluso se ha demostrado que el ruido contribuye a las enfermedades cardíacas y otros problemas de salud.

La contaminación acústica proviene del tráfico del aeropuerto, los automóviles, el ruido industrial, los sopladores de hojas, las cortadoras de césped y otros ruidos excesivos.

El ruido excesivo puede provocar una variedad de problemas de salud

Se ha demostrado que el ruido excesivo contribuye a una serie de problemas de salud, como aumento del estrés, trastornos del sueño, problemas de presión arterial e incluso enfermedades cardíacas. En última instancia, estos problemas de salud cuestan dinero y tranquilidad.

Quizás se pregunte cómo los niveles altos de ruido pueden causar enfermedades cardíacas, pero la progresión es bastante simple: el ruido excesivo puede generar estrés y el estrés puede desencadenar una elevación de las hormonas del estrés cortisol, adrenalina y noradrenalina. Las elevaciones de estas hormonas pueden provocar hipertensión arterial, lo que contribuye a accidentes cerebrovasculares y problemas cardíacos.

La contaminación acústica también puede provocar problemas para dormir, pérdida de audición y problemas de aprendizaje.

Si vive en un área donde está expuesto a la contaminación acústica crónica de carreteras, aeropuertos, maquinaria industrial y similares, también puede estar expuesto a la contaminación del aire. Ambos tipos de contaminación pueden provocar problemas de salud que reducen su calidad de vida.

Reducir su exposición al ruido

Si vive en un área donde se enfrenta a un ruido excesivo, es posible que desee considerar la posibilidad de mudarse para mejorar su salud. Si esa no es una opción, tomar medidas para reducir el ruido e insonorizar su hogar puede ser de gran ayuda para mejorar su salud en el futuro. Agregar cortinas o cortinas pesadas a las ventanas, sellar puertas y ventanas con masilla acústica e incluso instalar baldosas acústicas en techos o paredes puede ayudar a reducir su exposición al ruido.

Al final, incluso los pequeños pasos para reducir el ruido pueden marcar una diferencia en su salud y mejorar su calidad de vida.