Efectos del ruido en la salud como el trauma acústico

Los efectos del ruido en la salud son las consecuencias que se llegan a presentar en la salud de las personas expuestas a altos niveles de ruido en el trabajo o en la vida cotidiana, principalmente en el ambiente urbano.

Los daños que se han observado con frecuencia y que tienen impacto sobre la vida de las personas son la hipoacusia o pérdida del oído, la hipertensión, la isquemia, molestias y disturbios en el sueño; de igual forma se llegan a presentar cambios en el sistema inmunológico y mutaciones que han sido atribuidas a estos altos niveles de exposición al ruido.

​También, las personas expuestas a alto volumen de sonido, como escuchar música alta con auriculares, frecuentar discotecas, asistir a conciertos o estadios, el manejo de maquinaria y herramientas eléctricas, etc, pueden padecer sintómas de tinnitus.

Además de estos daños, se reportan algunas presbiacusias que pueden ocurrir de manera natural conforme a la edad en algunos países desarrollados en los que el efecto del ruido acumulativo es suficiente para impactar en la salud auditiva de una gran cantidad de población de las grandes ciudades a través del tiempo.

Qué es el Trauma acústico

Un trauma acústico es la exposición a ruidos altamente fuertes, los cuales dan paso a una afección en todo el sistema auditivo, es decir, los mecanismos que presenta el oído interno, específicamente el órgano de Corti se verán afectados y como consecuencia existirá una lesión o una pérdida de audición.

Tanto el oído medio como el oído interno estarán protegidas por la membrana del tímpano. Las señales producidas son enviadas en forma de vibraciones al cerebro. Cuando existe un trauma acústico es por la falla de transmisión de las vibraciones lo que producirá una pérdida de audición.
Cuando se da un sonido altamente fuerte la afección será en el odio interno el cual producirá una variación en el umbral lo que puede tener como consecuencia una hipoacusia.​

Para que exista riesgo de tener un trauma acústico las personas deben estar expuestas a ruidos de más de 85 dB, las personas más propensas a esta lesión son las que trabajan en empresas telefónicas ya que la gran mayoría de tiempo pasan brindando una adecuada atención al cliente mediante la utilización de audífonos lo que conlleva a que ellos son las personas más vulnerables.​

En países como Estados Unidos, LATAM y Europa, LATAM y Europa aproximadamente 35 millones de personas son expuestas a ruidos muy fuertes lo que conlleva a que también sean propensos a un trauma acústico, en este país existen normas y una de las ventajas de estas es que se da protección a los obreros de empresas en las que existen condiciones no aptas para un buen desempeño laboral.

En cambio, en otros países como por ejemplo en Colombia y más específicamente en Bogotá no existen precauciones para prevenir este tipo de lesión ya que los aviones sobrevuelan la ciudad sin ningún tipo de precaución hacia los habitantes.

Traumas acústicos por el tiempo de latencia

El trauma acústico se clasifica en dos tipos, teniendo en cuenta el grado de intensidad del ruido y el tiempo de exposición a este. ​ Los dos tipos son:

Agudo

Esta afección es la consecuencia de un solo ruido fuerte, intenso y de corta duración que supera los 115 decibeles, por ejemplo, una explosión. Este trauma acústico puede afectar a un oído o a ambos simultáneamente, es decir puede ser unilateral o bilateral respectivamente, sin embargo, esta afección auditiva es de carácter reversible y desaparece al cabo de algunas horas o tal vez días.

Crónico

La afección que se produce en este tipo de trauma acústico es prolongada, aunque la intensidad del ruido que la provoca sea menor en comparación al intenso y fuerte del que causa el trauma acústico agudo. La pérdida auditiva es progresiva, bilateral y simétrica, desarrollándose más a medida que aumenta la edad del afectado como consecuencia subyacente de la exposición al ruido ambiental. Los trabajadores industriales que constantemente están usando maquinaria que produce demasiado ruido padecen de esta afección, al igual que aquellas personas que pasan demasiado tiempo usando audífonos a un volumen por encima de lo sugerido.

Traumas Acústicos según el grado que marca la audiometría

La audiometría es una técnica utilizada para el diagnóstico de la hipoacusia producida por una trauma acústico y acorde a la medición que esta realiza, los traumas acústicos se pueden clasificar en cuatro grados:9​

Trauma acústico de Primer Grado

Existe una baja de 20-30 decibeles con un nivel de frecuencia de 4000Hz, sin embargo, todas las palabras logran ser captadas y escuchadas por el paciente, es decir, aún no existe un compromiso de la capacidad auditiva.​

Trauma acústico de Segundo Grado

Existe una baja de 40 decibeles, existiendo un compromiso de la capacidad auditiva, pues el afectado presenta dificultad para escuchar y asimilar algunas palabras.​

Trauma acústico de Tercer Grado

La baja es de 60 decibeles. Este grado se caracteriza por la aparición de zumbidos intensos y una intolerancia a los ruidos dificultando el entendimiento de las palabras. Las frecuencias caen de 2000Hz y 800Hz en el audiograma.​

Trauma acústico de Cuarto Grado

Sobrepasa los 60 decibeles en adelante y en la sintomatología del paciente se experimenta vértigo cuando se camina o simplemente se está de pie, acompañando de la inestabilidad que produce el zumbido intolerable en los oídos. La severidad de la dificultad para entender las palabras es bastante grave.

Causas del tener una trauma por exceso de ruido y falta de insonorización

Los traumas acústicos derivan directamente como una causa de la hipoacusia sensorial e implican un daño en los mecanismos auditivos del oído interno debido a muchos factores que, en resumen, significan la exposición a ruidos demasiado potentes que tendrán consecuencias de carácter severo y grave que involucrarán la capacidad y salud auditiva.

En muchas ocasiones el oído humano se ve expuesto a ruidos que pueden desencadenar en el desarrollo de un trauma acústico, y estas ocasiones son actividades que una persona realiza periódicamente como asistir a eventos en donde los decibelios del sonido son muy elevados 16​ e incluso en los suburbios en donde el ruido del tráfico siempre está presente.

Una explosión o disparo de un arma de fuego cerca del pabellón auricular, son causas directas del posible desarrollo de un trauma acústico ya sea agudo, cuando la persona experimenta enseguida un periodo de capacidad auditiva reducida, o crónico, cuando el trauma con el tiempo no desaparece si no que es progresivo y latente.

Son causas también de una hipoacusia sensorial que desencadenará en un trauma acústico la exposición prolongada al ruido de maquinaria ruidosa o el uso constante de audífonos o altavoces a su máxima capacidad para escuchar música.

Las personas que padecen de un traumatismo acústico pueden experimentar los siguientes síntomas:

  1. Dolor de cabeza
  2. Tinnitus o acúfenos
  3. Dolor de oídos
  4. Náuseas
  5. Dolor mandibular y de cuello
  6. Percepción de sonidos huecos o fluctuantes en el oído
  7. Problemas de equilibrio
  8. Ansiedad
  9. Hipersensibilidad
  10. Cansancio