Cómo insonorizar un aire acondicionado

Son muchas las razones por las cuales nuestros hogares pueden convertirse en un foco de contaminación acústica que, lejos de ayudarnos a vivir en un oasis de paz y armonía, llenan nuestras vidas de estrés innecesario gracias a los ruidos fuertes, constantes y desagradables que perturban nuestra tranquilidad.

Esos ruidos que nos afectan pueden ser provocados por diferentes factores, por lo tanto, algunos de ellos los podremos solucionar con relativa facilidad y otros no.

Si el origen de la contaminación sónica son los juegos y gritos de nuestros hijos, con implementar algunas normas de disciplina bastará.

Pero si la causa de nuestro estrés son los gritos de los vecinos, los ruidos de los coches que pasan por la calle o el ruido de un avión que pasa volando muy cerca, la solución muchas veces escapa de nuestras manos.

Las máquinas y aparatos electro domésticos que tenemos en casa forman parte de esas causas de ruido que son relativamente fáciles de solucionar.

El motor de la licuadora, el molesto y constante sonido producido por la lavadora, el ruidoso lava vajillas  y el aparato de aire acondicionado son algunos ejemplos de causantes de contaminación acústica en el hogar.

Por esta razón, aprender un poco sobre insonorización y acústica, nos ayudará a tener una vida hogareña mucho más pacífica y agradable.

Los aparatos de aire acondicionado son unos de los elementos que más perturban el ambiente sonoro de nuestras casas, llegando muchas veces a producir estrés y dolores de cabeza, sin que podamos identificar su origen, ya que el sonido se vuelve tan cotidiano que sólo lo notamos cuando se apaga el aparato y el ruido deja de sonar.

En el mercado existen muchos modelos de aires acondicionados que ofrecen  los usuarios diferentes ventajas y características. Entre ellos, los más buscados son los modelos que prometen el mínimo de ruido posible gracias a los dispositivos de insonorización que traen incluidos.

Por supuesto, los modelos más silenciosos suelen ser también los más caros, por ese  motivo debemos buscar alternativas que nos permitan ahorrar un poco de dinero.

Actualmente, por los efectos del calentamiento global, cada día se incrementa el número de personas que adquieren aparatos de aire acondicionado para tratar de refrescar sus hogares o sitios de trabajo.

No obstante, esto trae como consecuencia más contaminación acústica ya que la mayoría de estos equipos no vienen preparados con un buen sistema de insonorización, sino que por el contrario, tienden a ser bastante ruidosos causando molestias tanto a propietarios como a las personas que viven o trabajan cerca del lugar donde están instalados.

Esta molestia (que además representa un riesgo real para la salud) aunque mucha gente no lo sepa, se puede solucionar; y aunque no es una tarea tan fácil ni barata, con un poco de esfuerzo y conocimientos básicos de acústica e insonorización, podremos realizarla nosotros mismos sin tener que recurrir a un técnico especializado.

Pero para ello debemos manejar y comprender algunos conceptos elementales.

Conceptos básicos para comprender el sonido y la insonorización

Los sonidos son ondas acústicas producidas por la vibración de un cuerpo y que se perciben a través del sentido del oído.

Los ruidos son aquellos sonidos que por sus cualidades (timbre, intensidad, duración, reverberancia, etc.) son desagradables al oído, y cuyos niveles de decibeles son generalmente  tan elevados que producen malestar a quien los escucha.

Los Decibeles (dB) son la unidad de medida que indican la fuerza o intensidad con la que se perciben los sonidos.

Un nivel adecuado de decibeles tiene que estar en el orden de los 40 0 50 decibeles, ya que por encima de este nivel los sonidos comienzan a producir daños que pueden ir desde estrés hasta dolor intenso, pérdida de la audición o rompimiento de los tímpanos en caso de sobrepasar los 120 decibeles.

Insonorización es un conjunto de procedimientos y acciones destinadas a eliminar o reducir los sonidos o ruidos que se producen en un determinado espacio.

Tratamiento acústico es el conjunto de acciones que se toman para conseguir las condiciones acústicas óptimas de un determinado espacio, según el uso que se le vaya a dar a dicho espacio.

La insonorización o aislamiento acústico de nuestros aparatos de aire acondicionado nos va a proporcionar muchas horas de descanso y tranquilidad liberándonos del estrés que provocan los ruidos y zumbidos constantes que se producen por el funcionamiento de dichos aparatos, que por el contrario, fueron creados para dar a nuestros espacios confort y tranquilidad.

El tratamiento o acondicionamiento acústico del espacio donde se encuentra instalado nuestro aparato de aire acondicionado nos permitirá reducir los ruidos molestos producidos por el eco o reverberación del sonido que se refleja en las paredes u otras superficies, mejorando en gran manera la acústica de ese espacio.

En la mayoría de los casos, con la intención de lograr que los ruidos no perturben a los habitantes del inmueble, el compresor del aire acondicionado se instala en la parte exterior, ya sea en el techo o por el contrario en el suelo, cerca de la pared.

Esto ocasiona que las vibraciones y ruidos que se producen se trasladen fácilmente por la estructura de la casa (techos, pisos y paredes) hacia nuestros hogares o los de los vecinos; o se propaguen por el aire hacia las ventanas de los otros hogares.

Por este motivo, la insonorización de nuestro aire acondicionado es una cuestión de conciencia ciudadana y sentido común, ya que pensar en las necesidades y la comodidad de los demás nos convierte en mejores ciudadanos.

 Diferentes tipos de aparatos de aire acondicionado

Existen diferentes técnicas que podemos utilizar para insonorizar o por lo menos disminuir significativamente los ruidos que producen nuestros aparatos de  aire acondicionado, pero la decisión sobre cuál es la mejor estrategia dependerá siempre del modelo o tipo de aire acondicionado, la  manera en que fue realizada la instalación y las características de nuestro hogar.

Según su tipo, los aparatos de aire acondicionado pueden ser clasificados en dos principales grupos:

Con compresor externo

  • Aire acondicionado Split
  • Aire acondicionado industrial (por conductos)

Los equipos de aire acondicionado que funcionan con un compresor externo, el cual se instala generalmente fuera de la vivienda, generan un ruido muy fuerte y molesto proporcional a la potencia del aparato. Por lo tanto, un equipo de aire acondicionado de 60.000 BTU será mucho más ruidoso que uno de 12.000 BTU.

Además, estos grandes compresores externos por lo general se instalan en contacto directo con el techo, piso o paredes externas de la casa, lo cual hace que las vibraciones propias del aparato en funcionamiento se sientan en toda la estructura y se perciban al oído como un zumbido fuerte y constante que ocasiona muchas molestias a quienes lo escuchan.

Con compresor interno

  • Aire acondicionado de pared o de ventana
  • Aire acondicionado portátil.

Estos equipos de aire acondicionado traen el compresor y el ventilador en una sola unidad, lo cual, por un lado los hace más prácticos y sencillos de instalar, pero por otra parte los convierte en equipos mucho más ruidosos por contener en una sola unidad todos sus componentes funcionando juntos.

Pasos para insonorizar nuestro equipo de aire acondicionado

Independientemente del tipo o modelo de equipo de aire acondicionado que vayamos a insonorizar el primer paso debe ser verificar que el aparato esté funcionando correctamente, para así de esta manera saber si los ruidos que se producen son producto de algún desperfecto o si el aparato normalmente es así de ruidoso.

Si concluimos que el ruido molesto que produce el aparato es causado por algún elemento flojo que ocasiona vibraciones.

Por un error de instalación que no le permite funcionar correctamente o por falta de limpieza y mantenimiento la solución será más obvia, ya que con solo reparar el desperfecto o ajustar algunas piezas y realizar un mantenimiento a fondo el ruido desaparecerá.

Por otra parte, si después de revisar nos damos cuenta que nuestro aparato de aire acondicionado funciona perfectamente y que está bien instalado procederemos a aplicar algunas técnicas de insonorización que se ajusten a las características propias del equipo y el lugar donde está instalado.

Una de las partes que normalmente son más ruidosas de los aparatos de aire acondicionado, aunque se encuentren funcionando en condiciones óptimas, es el compresor. Podemos aplicar varias técnicas para reducir el ruido producido por el compresor al funcionar, pero la más común y efectiva es la instalación de un cajón de insonorización que permita aislar el ruido para que se quede encerrado y perturbe lo menos posible.

Cómo insonorizar el compresor de nuestro aire acondicionado con una caja o cajón acústico.

Una de las alternativas más eficaces para reducir los ruidos que produce el compresor de nuestro equipo de aire acondicionado (cuando se trata de un equipo con una unidad de compresor externa) es la fabricación de una caja acústica hecha con paneles aislantes del sonido para rodear por completo el compresor y aislar así los sonidos que salen del mismo.

Esta caja acústica puede hacerse de madera, y llevar en su interior un recubrimiento de goma espuma, corcho o cualquier otro material aislante del sonido.

Se trata de un proyecto de bricolaje que definitivamente nos dará mucha satisfacción, ya que la diferencia será muy notable, y tanto  nosotros como nuestros vecinos podremos descansar de esos ruidos perturbadores producidos por el compresor del equipo.

Su construcción es relativamente sencilla y sólo necesitaremos algunos conocimientos elementales de carpintería, tener a mano los materiales y muchas ganas de resolver el problema de forma efectiva.

Los materiales que podemos utilizar para construir la caja acústica son madera, mdf, láminas de corcho, láminas de goma espuma gruesa, pegamento, cinta aislante del sonido, cordel o alambre para amarrar, clavos, tornillos, etc.

En cuanto a herramientas, necesitaremos una cinta métrica, sierra caladora, alicates o tenazas para cortar alambre, martillo, cuter o navaja, destornillador, etc.

Procedimiento:

Lo primero, por supuesto, es hacer un dibujo que sirva de plano con todas las medidas del compresor que vamos a encerrar en la caja acústica, para poder de esta manera saber las medidas de las tablas de madera, corcho o mdf que vamos a necesitar para la estructura de la caja.

Después de tomar las medidas y hacer nuestro plano de trabajo, procedemos a la elaboración del cajón acústico cortando las piezas de madera, corcho o mdf.

En este paso es muy importante hacer unas ranuras con la sierra caladora por donde podamos meter los cables y mangueras de la conexión del compresor para no tener que desinstalar nada.

Posteriormente procederemos a colocar en su lugar esos trozos que cortamos para que no se escape el sonido de la caja acústica.

Antes de ensamblar todas las caras del cajón, procederemos a colocar las láminas de  goma espuma gruesa en las caras internas del cajón para lograr la insonorización del compresor.

Otra técnica de insonorización para el compresor que también resulta efectiva es la adquisición o fabricación de una funda, o forro protector, aislante del sonido que recubra por completo el compresor.

En este caso el procedimiento es muy similar al de la caja acústica, con la diferencia de que no usaremos piezas o materiales rígidos como la madera o el corcho para la elaboración de la caja, sino que usaremos una tela gruesa y resistente recubierta con goma espuma  por la parte interna para la elaboración de la funda.

Estas dos alternativas resolverán de manera muy eficaz el problema del ruido excesivo que sale del compresor de nuestro aparato de aire acondicionado, lo cual significará un gran alivio también para nuestros vecinos.

Muy probablemente, con el paso del tiempo, todo el trabajo de insonorización que hemos hecho  en nuestros aparatos de aire acondicionado irán perdiendo sus propiedades ya que los materiales utilizados se irán desgastando.

Y más aún si el uso prolongado de los mismos no tiene un adecuado mantenimiento, ya que la acumulación de polvo y tierra entre las rejillas o la vibración producida por alguna tuerca o tornillo que se aflojen se manifestarán en el aumento nuevamente de ruidos o sonidos indeseables.

Por tal motivo es recomendable hacer una inspección a los trabajos realizados y dar el mantenimiento adecuado a nuestros aparatos de aire acondicionado por lo menos una vez al mes, para poder disfrutar así del confort y la tranquilidad que nos brinda un ambiente libre de contaminación acústica.

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